CARTA A UN POTOSINO DEL FÚTBOL Por: Víctor Dávila

Panoramadeportivo 

CARTA A UN POTOSINO DEL FÚTBOL
Por: Víctor Dávila

Tu que te enamoraste de los Santos de San Luis, de los Cachorros del Atlético Potosino, de los Auriazules, del Real San Luis, del Atlético San Luis, del Club San Luis, de los Gladiadores, que te juraron amor eterno y se fueron sin decir adiós. Tu que viste partidos los domingos a medio día o los viernes a media luz con velas en el Plan de San Luis, donde has sido testigo presencial de la historia que se fue plasmando en los diarios, con apellidos de los cuales te invito a mencionar los nombres, que estoy seguro sabes más de la mitad de acuerdo a tu generación, como los Carrizales, Araya, Castillo, Peralta, Reyes, Martínez, Lizaola, Muñoz, Malacara, Mendoza, Barbosa, Matosas, Sámano, Ayala, Aguilar, Monti, De Faria, García, Luna, González, Coudet, los Moreno, esto sin menoscabo de otras glorias que sería imposible enunciar a todos.

Hoy que no tenemos romance con el estadio cada quince días, somos fieles seguidores de la televisión, somos prisioneros de ver lo que las televisoras quieren que veas, de escuchar lo que los comentaristas ven, hemos perdido la libertad de ver un partido, de apreciar los sectores de la cancha que no enfoca una cámara y de ver a los actores del césped jugar sin balón, de hacer sus recorridos, de los que juegan por fuera o con diagonales por interior, de saber que un balón se tira a un espacio donde no hay nadie, pero donde uno llegará porque su obligación será estar ahí; extrañamos darle la lectura a un partido de fútbol, de ser entrenador y arbitro al mismo tiempo desde la tribuna, dando indicaciones como si te escucharan los jugadores y marcar todas las faltas a favor e impugnar todas las que son en contra, desarrollamos una vista envidiable que marcamos las faltas que ocurren en el área Sur sentados desde la cabecera norte, (es hermoso ver esto) la gente extraña el estadio, extraña que sea el minuto 85´de una semifinal con estadio lleno y el unísono grito de guerra “San Luis… San Luis… San… Luis…” deseamos oír los cánticos, los tambores, las trompetas, estremecerse con el canto y aplausos de “soomoos la banda looca de San Luis” con su maridaje de bengalas y efectos de humo color azul y oro.

Señoras y señores, deseo con el corazón que no vengan los españoles a conquistarnos de nuevo, a sus formas, a sus maneras, a sus órdenes ¡ NO ¡ ojalá no venga jaguares (ex San Luis) que se fue en busca de dinero y regresa con problemas de descenso, ojalá regresara el fútbol a San Luis con un plantel a base de potosinos, administrado por gente joven, egresados de las distintas instituciones de nivel superior del Estado, con patrocinios potosinos, pero es una mera Utopía al fútbol globalizado de hoy lleno de extranjeros. En San Luis Potosí somos tan nobles que arroparemos al equipo que venga, siempre y cuando no vaya en contra de la identidad de nuestra historia, que nunca nos cambien los colores y que siempre sea San Luis, con el mote que tú quieras, pero siempre San Luis.

El escritor Juan Villoro cita un poema de Fernando Pessoa al que refiere con un personaje enamorado de su origen y lugar nativo describiendo al rio Tajo, aunque sin las potestades debidas me atrevería a realizar la siguiente analogía

El estadio Azteca es más grande y bello que los estadios que están en San Luis,

El Azteca albergó mundiales y el llamado partido del siglo

Lo piso Maradona y Pelé.

Pero el Azteca no es más bello ni más grande que el Plan de San Luis o el Alfonso Lastras

Por una razón:

El Azteca, no está mi San Luis Potosí.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*